Raúl Pérez Rios
martes, 21 de octubre de 2014
Vivo te queremos
Raúl Pérez Rios
martes, 14 de octubre de 2014
MI VIDA EN TABASCO
Raúl Pérez Rios
sábado, 22 de marzo de 2014
LUCHA DE CLASES
Raúl Pérez Ríos
Está
allá la bomba, en el campo de batalla,
donde
los patrones y los trabajadores se enfrentan.
Esta
ya la bomba en el campo de batalla,
donde
los opresores y los oprimidos combaten.
Estalla
la bomba en el campo de batalla,
donde
explotadores y explotados llevan a cabo la lucha de clases.
¿De
quién será la victoria?
¿De
los dueños de los medios de producción,
o
de los dueños de su fuerza de trabajo?
¡Abolición
de la propiedad privada!, gritan unos.
¡Represión
y cárcel a los agitadores!, vociferan otros.
¡Están
atentando contra la paz pública!, acusan unos.
¡Están
acabando con la naturaleza y la dignidad humana!, advierten otros.
Nadie
conoce todavía el desenlace final de esta historia
que
al parecer se repite indefinidamente,
en
diferentes lugares,
en
distintos momentos,
con
diversos personajes.
El
guión principal de esta obra es el siguiente:
“Explotarás
al hombre por el hombre”,
como
si fuera uno de los mandamientos de las sagradas escrituras.
Hay
quienes lo rechazan,
mientras que otros se benefician de dicha consigna
hecha
con la sangre de los esclavos que siguen siéndolo
a
pesar de que ya se abolió la esclavitud desde hace tiempo,
y
en eso se basa la historia de esta injusticia.
13 de abril de 2019
lunes, 10 de febrero de 2014
Larga es tu agonía
Raúl Pérez Ríos
No podrán matarte dos veces
Raúl Pérez Ríos
28 de Octubre de 2013
DESNUDOS
Raúl Pérez Ríos
Te quiero
desde los bellos de mi piel
hasta la médula de mis huesos.
Siente cómo cada uno de mis músculos
se mueve hacia tu cuerpo.
Mi piel y tu piel se funden
en cada uno de nuestros encuentros,
al igual que nuestros labios
cuando nos damos un beso.
Cuando estamos juntos
el tiempo no se detiene...
Todo circula dentro
y fuera de nuestros cuerpos.
Sin embargo esos instantes parecen eternos...
Mi memoria registra cada parte que te veo;
tu voz, tu olor, tu sonrisa, tu mirada...
El sabor y el calor de tu piel,
de tu boca y de tu sexo.
Estamos desnudos,
sin nada que se interponga
entre nuestros cuerpos.
Somos tú y yo solos,
tú y yo y el tiempo que pasa,
se detiene y nos mira,
y nos deja congelados,
como en una fotografía
donde no hay movimiento,
y por ello pareciera que este instante
que estamos juntos fuera eterno...
LAS CONSIGNAS
Raúl Pérez Ríos
A estas horas sin ti
Raúl Pérez Ríos
Habría que ir a un hotel esta noche,
Desnudarnos y hacer el amor
Hasta que el sueño nos agote.
Uno es un tonto regresando solo a su cuarto
Para acostarse y soñar
Que se encuentra acompañado.
No me ha hecho falta tu amor,
Pero no quiero pasar todas las noches
Durmiendo sin despertar contigo a mi lado.
Leer tus mensajes
O recordarte
O hablarte por teléfono
O mirar tu retrato.
Habría que rentar un departamento
O comprar una casa
Para vivir juntos
Y tener uno, dos, tres hijos o cuatro.
Esta mañana desperté temprano
Y el ambiente estaba tenso, caluroso
Lleno de ruidos y de llantos.
(Ayer, sin embargo, había amanecido contigo,
y era fresco, amoroso, callado)
Hoy habría que pasármela llorando todo el día
O gritando con fuerzas, bien alto.
Si yo tuviera tu cuerpo podría abrazarlo.
Si yo tuviera tus labios podría besarlos,
Aunque fuera solo un beso, pero que fuera largo.
Yo ya no quiero, no, yo ya no quiero
Que te vayas de mi lado,
¿Cuándo vas a volver?, ¿cuándo?
Yo lo que quiero es que estés conmigo,
Que te quedes de veras
O que de veras me vaya a tu lado,
O cuando menos que pasemos más tiempo juntos
Y no sólo un rato.
¡Qué bueno que pudiéramos estar toda la vida juntos
amándonos!
EL ECO
Raúl Pérez Ríos
I
Como si el silencio
con el que siempre te hablo
se callara
y las palabras
que de tu voz espero
una tras otra
como un eco
germinaran.
II
Entre los colores de tu sueño se desvanece
la intranquilidad de mis noches pasadas
y resurge del tormento
la fortaleza del amor que anhelaba.
Heladas mis manos sin tu cuerpo,
helaban mi corazón y mi alma.
El abandono que a veces presiento:
siento que sin tu amor soy nada.
Nada conmigo en el desierto.
Es cierto que mis temores
y mis dudas se acaban.
Acá van mi fe y mi esperanza
a depositarse en el cuerpo
que es tuyo:
huyo y me atrapa.
ENTRE NOSOTROS
Raúl Pérez Ríos
Entre tu y yo
hay un espacio inabarcable
y una conversación
que se ahoga en el silencio.
Entre tu y yo
hay una grieta
y un horizonte
que nos separa
aunque estemos juntos.
Entre nosotros
hay algo no aclarado,
algo no dicho,
algo que sigues callando;
¡por favor!:
dímelo...
CUANDO EL AMOR TERMINA
Raúl Pérez Ríos
Despojado
de la infelicidad del llanto,
recorro tu cuerpo
palmo a palmo
y te veo escribir en la arena un nombre
que no has podido olvidar.
Tu mirada,
en la nostalgia,
no ve el tiempo presente
y el amor de antaño,
el amor “perfecto”,
se te derrumba,
se te va.
Sola,
desprotegida,
con las manos vacías,
te aferras a la nada
que queda cuando el amor termina.
Sola
y en el desierto,
ya no percibes el milagro
del amor nuevo que germina
con el paso del tiempo.
Sola
y en silencio,
no te das cuenta de que te quiero
y te entierras con el amor que ha muerto
creyendo que resucitará.
7 de marzo de 1993
LLUVIA DE LÁGRIMAS
Raúl Pérez Ríos
Gotas y Gotas
son lluvia de lágrimas
encharcando dolores
enraizados en el alma
Gotas y Gotas
son agonía
de los ojos que se deslavan
y de las nubes
que no soportan mantener
tanta agua.
Gotas y Gotas
derraman penas
y humedecen heridas olvidadas.
Gotas y Gotas
son diáfanas
y desaparecen
cuando el llanto y la tormenta
pasan.
GRACIAS
Raúl Pérez Ríos
Gracias por la esperanza
y por el beso de diciembre,
y los abrazos,
y decirme “te quiero” sin corresponderme.
Gracias por no querer lastimarme
y, a la vez, herirme inconscientemente.
Gracias por serle infiel un día
y por hacer vibrar mi corazón
sintiendo los efectos de la adrenalina.
Gracias por tu confianza
y tu sinceridad a medias,
y por considerarme tu mejor amigo,
y declararte mi mejor amiga.
Gracias por tener miedo de perderme
y, en los recientes días,
no querer estar conmigo
y llegar tarde.
Gracias por ser como eres,
por convencerme con unas palabras,
por impedir que te reclame con una sonrisa
y por tus cartas.
Gracias por inspirarme,
por ser mi musa durante un tiempo
y por enterrar mi amor
y querer reservarlo
hasta que tu creas que ha sido suficiente,
y, después, lo desentierres
y lo desees,
aunque para ese momento ya esté muerto.
HIDALGO
Raúl Pérez Ríos
Te perdí en la densa neblina
de las altas montañas
con el otoño agonizante
y mi corazón herido
al verte en unos brazos
que no son los míos.
Recorrí el estado de Hidalgo
gritando tu nombre al anochecer
y mi voz se congeló en el espacio
quedando este silencioso frío
de amor sedimentario,
ígneo,
afectado por el metamorfismo
de verte en unos brazos
que no son los míos
A TU CORAZÓN
Raúl Pérez Ríos
Has levantado una muralla
ante mí
y ante todos
los que queremos llegar
a tu corazón.
Mantienes vigiladas las entradas
con soldados que hieren
y matan (con sus lanzas)
al que intenta entrar
a tu corazón.
Herida estás;
no sabes si gritar,
correr o llorar.
Buscas un refugio
donde puedas sanar
en soledad,
Y tu reino se vuelve impenetrable,
porque tú, reina, tienes miedo
de volverte a enamorar.
A LA DERIVA
Raúl Pérez Ríos
Nuestros caminos se juntaron...
El amor que el tiempo marchita
aún florece; no ha muerto,
pero se encuentra a la deriva.
Puede perderse en el olvido.
Tiene la esperanza de ser rescatado
para volver a dar frutos
y llenar el vacío
que el viento deja
en la separación de nuestros caminos.
SEPARACIÓN
De extremo
Cada uno con su pensamiento
AUSENCIA
Raúl Pérez Ríos
Afilada espada hiere mi alma,
el corazón sangra,
mis ojos pocas veces te ven;
las lágrimas te llaman.
Lamento tormentoso mi voz canta.
Amantes prohibidos
la sociedad aleja.
Es mucha tu ausencia,
pero más grande mi esperanza.
UN DESEO
Raúl Pérez Ríos
La Luna me ha desconocido,
ya no reconoce mi voz,
porque he dejado de cantarle
durante el tiempo
que me aprisionó el Sol.
Entre las nubes me vigila,
aún no me olvida.
Tal vez lo ha intentado
y queriendo lograrlo,
se imagina que no la amo,
y se aleja como una estrella
que fugaz desciende
y desaparece de mi vista,
cuando, recostado en el suelo,
le pido un deseo.
INVIERNO
Raúl Pérez Ríos
En el frío invierno
espero el calor de tu cuerpo
sobre las faldas del Nevado de Toluca.
La blancura de tu piel
se asemeja al hielo frío de mi piel-
Tus cabellos rubios
descienden como la nieve,
ocultando la belleza de tu rostro.
Tu nombre como eco resuena
entre los espacios abiertos de mi corazón,
y mi vista se complace
al encontrar tu imagen
en la cima del volcán
que derrama lava de un recuerdo
que grabó nuestra amistad.
VOZ LISONJERA
Raúl Pérez Ríos
Tu imagen etérea
se presenta como una estela,
esparciéndose con el viento y la brisa
al igual que tu voz lisonjera,
en el lugar más recóndito de mi vida












