A LA DERIVA
Raúl Pérez Ríos
Nuestros caminos se juntaron...
El amor que el tiempo marchita
aún florece; no ha muerto,
pero se encuentra a la deriva.
Puede perderse en el olvido.
Tiene la esperanza de ser rescatado
para volver a dar frutos
y llenar el vacío
que el viento deja
en la separación de nuestros caminos.

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