Raúl Pérez Ríos
Está
allá la bomba, en el campo de batalla,
donde
los patrones y los trabajadores se enfrentan.
Esta
ya la bomba en el campo de batalla,
donde
los opresores y los oprimidos combaten.
Estalla
la bomba en el campo de batalla,
donde
explotadores y explotados llevan a cabo la lucha de clases.
¿De
quién será la victoria?
¿De
los dueños de los medios de producción,
o
de los dueños de su fuerza de trabajo?
¡Abolición
de la propiedad privada!, gritan unos.
¡Represión
y cárcel a los agitadores!, vociferan otros.
¡Están
atentando contra la paz pública!, acusan unos.
¡Están
acabando con la naturaleza y la dignidad humana!, advierten otros.
Nadie
conoce todavía el desenlace final de esta historia
que
al parecer se repite indefinidamente,
en
diferentes lugares,
en
distintos momentos,
con
diversos personajes.
El
guión principal de esta obra es el siguiente:
“Explotarás
al hombre por el hombre”,
como
si fuera uno de los mandamientos de las sagradas escrituras.
Hay
quienes lo rechazan,
mientras que otros se benefician de dicha consigna
hecha
con la sangre de los esclavos que siguen siéndolo
a
pesar de que ya se abolió la esclavitud desde hace tiempo,
y
en eso se basa la historia de esta injusticia.
13 de abril de 2019