Raúl Pérez Ríos
Te quiero
desde los bellos de mi piel
hasta la médula de mis huesos.
Siente cómo cada uno de mis músculos
se mueve hacia tu cuerpo.
Mi piel y tu piel se funden
en cada uno de nuestros encuentros,
al igual que nuestros labios
cuando nos damos un beso.
Cuando estamos juntos
el tiempo no se detiene...
Todo circula dentro
y fuera de nuestros cuerpos.
Sin embargo esos instantes parecen eternos...
Mi memoria registra cada parte que te veo;
tu voz, tu olor, tu sonrisa, tu mirada...
El sabor y el calor de tu piel,
de tu boca y de tu sexo.
Estamos desnudos,
sin nada que se interponga
entre nuestros cuerpos.
Somos tú y yo solos,
tú y yo y el tiempo que pasa,
se detiene y nos mira,
y nos deja congelados,
como en una fotografía
donde no hay movimiento,
y por ello pareciera que este instante
que estamos juntos fuera eterno...
29 de abril de 2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario